Thoughts on "Trick Mirror"

Thoughts on "Trick Mirror" by Jia Tolentino


Todos los días me despierto con el sonido de la alarma de mi Iphone. Sin pensarlo dos veces, inmediatamente después de apagar el snooze abro WhatsApp, reviso mis mails y checo Instagram para ver qué noticias me tiene el mundo y que hicieron mis “internet friends” mientras dormía. El número de notificaciones y la cantidad de mensajes validan mi existencia. Existo porque existe una versión digital de mí.

Ha crecido a la par del Internet y he visto el mundo cambiar y acoplarse a estos sistemas que nos conectan y desconectan; que nos educan y nos enseñan lo que está pasando en el mundo pero que a la vez reflejan una realidad ficticia. Un Trick Mirror — una realidad que yo he ayudado a crear.

Pocas veces me he cruzado con escritores que transmiten sentimientos que no he sido capaz de poner palabras. Me he sentado incontables veces en cenas con amigos y familia discutiendo temas como feminismo, privilegio, racismo, política y religión que se ven en nuestra realidad actual. El resultado siempre es la frustración de no poder transmitir lo que pienso de una forma clara y concisa y no poder presentar fundamentos o alternativas a estas situaciones. Truth be told… yo tampoco lo entendía tan bien como pensaba.

Para mí leer Trick Mirror fue una gran revelación. Jia, una mujer completamente opuesta a mi pudo expresar todo aquello que yo sentía y explicarme con ejemplos super relatable lo que está pasando en el mundo de una manera que hizo cuestionar mi participación en estos sistemas y hacerme pensar, ¿qué puedo hacer para cambiar mi comportamiento en ellos?

Me abrió los ojos a esta normalidad tóxica en la que vivimos en la que día a día lucho contra mi propia autoestima y aceptación por el odio que la industria fitness y de belleza han generado en mí. Me hizo darme cuenta de las veces que he publicado una foto con la intención de reflejar una vida perfecta y cuantas veces me he sentido menos por ver fotos de otras personas que hacen lo mismo. Muchas veces estos actos pasan desapercibidos, nos convertimos en víctimas de estafas y cómplices en sistemas de opresión que favorecen a los privilegiados.

A la vez, me hizo entender que nunca estuvo mal que desde chiquita siempre preferí tener aventuras, viajar a lugares exóticos en lugar de soñar con casarme y tener una familia perfecta. Que nunca fue mi culpa las veces que fui abusada y minimizada por el sexo opuesto y que los sistemas de religión en los que crecí al haber sido educada en un Colegio Católico generaron expectativas y culpas falsas en mí.

Me hizo entender que no es this or that sino que la realidad en la que vivimos es tan compleja que para cada quien es completamente diferente. Tenemos que empezar por cambiar nuestra realidad interna y concientizar nuestros actos para poder salir de este espejo falso y aprender a vivir el mundo digital de una forma real.


Por Pili Alvarado