Future as a resolution. Entrevista con Nicolás Cuéllar, director editorial de Dharma Books

Texto y arte por Steffi Fink @stefffink



Cuando creamos The Future Book Club, pensamos en crear un lugar donde pudiéramos cuestionar, dialogar, platicar y obsesionarnos con los libros que más nos gustan, esos que te cambian el adn, te renuevan y te llenan de emociones, sentimientos y traumas nuevos. Libros que mientras los lees te van transformando y acompañando en tu proceso, cual sea que este sea en el momento. Es por eso que buscamos conectar con nuevos autores, espacios y editoriales, y así llegamos a platicar con Nicolás Cuéllar, director editorial de Dharma Books.




¿Cómo empieza Dharma? Puedes contarnos un poco sobre la historia e inspiración detrás del proyecto.

Hace aproximadamente 5 años que Raúl y yo, mi socio y el director de arte, empezamos a hablar sobre la posibilidad de abrir una editorial con una propuesta distinta, un proyecto novedoso y que aportara a la conversación literaria del país. Pensamos en lo que ahora cada vez toma más fuerza que es Dharma, desde el sentido de hacer libros con un diseño único que conviviera consigo mismo sin la necesidad de formar parte de una colección o una identidad más general. Libros que partieran de una necesidad por parte de un escritor por crear, argumentar, libros que te dejaran incómodo después de leerlos, que generaran un cambio en ti a nivel que cuando acabaras de leerlo no fueras la misma persona. Queríamos hacer un catálogo donde convivieran tanto escritores consolidados como autores jóvenes y nuevos, también traducciones, libros de ilustración; un catálogo basto que abarcara muchas cosas pero con esta identidad irreverente desde el diseño y la forma de hacer públicas los fichajes de los autores, hasta cómo convivimos con la prensa.

Y así fue como encontramos esta mezcolanza de sueños y la tradujimos a Dharma.


¿Crees que tener este sueño vino de tu amor por la lectura o de querer meterte en la mente de las personas y cambiar su perspectiva de ver el mundo?

Es una buena pregunta, creo que vino más por mi amor hacia la literatura pues creo que quien se debe de meter a la mente de las personas en todo caso es el autor. Lo que me gusta del trabajo editorial es que es silencioso. Solo realmente el autor y nosotros sabemos el trabajo que hicimos, la potencialidad que se le dio al libro, la fuerza con la que se trabajó. Es un ejercicio que mezcla una cuestión epistolar, desde intercambiar ideas por correo, hasta sentarse y codo a codo discutir cosas que a veces parecen tan mínimas como mover un párrafo dos páginas antes pero que al final ese párrafo puede hacer toda la diferencia para que un lector decida o no seguir leyendo.


Algo por lo que me llamó la atención su proyecto es porque además de tener libros únicos, noté que comparten cierta visión con el book club: “Dharma, entonces, armará y conformará su catálogo acorde a lo que los tiempos nos exigen, y también según los temas y las coyunturas.” Nosotras justamente creamos el book club con la idea de educarnos para generar una versión de nosotros mismos de acuerdo a lo que los tiempos exigen y lo que creemos que es relevante en el ahora. ¿Qué es lo más relevante comunicar para ustedes?

Buenos libros. Libros que, como decía al inicio, generen una conversación intelectual, emocional y sentimental. Libros que te cambien de cierta forma, aunque sea al momento de leerlos, que te incomoden, que te hagan cuestionarte justamente a ti mismo y no desde una parte moral ni ética, sino más bien desde lo emocional y psicológico. Y lo más importante para mí es que el libro interactúe, que alcance un verdadero interés dentro de los lectores, que logre generar una conversación con el autor y haya un intercambio de impresiones y entonces se genere un nuevo libro que quizás no está ahí escrito pero que es como un objeto indirecto que nace gracias a estas conversaciones que surgen en torno a los libros, creando teorías y se escriban ensayos y se debatan y para mi, eso lo más importante.





Hablan mucho de “un nuevo camino” ¿Cuál creen que es este? ¿hacia dónde ven dirigirse la literatura en México?

Creo que el nuevo camino justamente es para las editoriales independientes. Ese nuevo camino es el que nos va a permitir seguir resistiendo ante los grandes grupos editoriales. Es un camino en el que a los autores ya no les interesa tanto tener su libro en un sello enorme si no que se les respete, que se les tome en serio en todos los sentidos, se les retribuya desde un trabajo de prensa bien hecho hasta una edición cuidada con un diseño increíble. Una edición mucho más justa hacia el lector y autor, que incluya y considere todos estos factores que vale la pena en un libro.

Y creo que este nuevo camino también lo trazan las escritoras latinoamericanas, a mi parecer es donde mejor literatura se está haciendo, y desde ese sentido es que creo que uno tiene que hacer su catálogo con esas coyunturas.


¿Cuáles son tus escritoras latinoamericanas favoritas ahorita?

Sin duda en primer lugar todas las de Dharma: Andrea Alzati, Ariana Harwicz, Ingrid Solana, Karla Zárate, Lilián López Camberos, Lorea Canales, Paulette Jonguitud, Rosa Durán, Fernanda Trías. Lucía María y Sara Uribe.

Y fuera de Dharma Samanta Schweblin y Mónica Ojeda.


¿Qué autores influenciaron y formaron tu universo creativo y literario?

Paul Auster, a quien sigo amando y me sigue apasionando igual. Walt Whitman fue el que me enamoró en gran parte de la poesía, Hojas de Hierba fue de los primeros libros de poesía seria que leí. James Joyce también con Retrato de un Artista Adolescente el cual me lo regaló mi padre cuando era chico al igual que Las Desventuras del Joven Werther de Goethe.

Y bueno Allen Ginsberg también pero con él ya no me siento identificado aunque le sigo teniendo mucho cariño. De chico estuve más cerca de la literatura no mexicana, sin contar quizás escasos casos como Juan Rulfo, Octavio Paz y Juan José Arriola.


¿Qué parte de tu subconsciente funge como mayor motor creativo y continua fuente de inspiración en tu trabajo? ¿Son tus sueños, deseos, traumas, fobias, miedos o tu intuición?

Quizás el miedo, es curioso pero me da miedo no conseguir lo que tengo pensado para Dharma. Me da miedo no hacer de Dharma la editorial que sueño. Y ese miedo es un motor para trabajar y perseguir este sueño. Claro que el amor por el oficio también influye, pero el miedo siempre está presente.



En este momento de la historia, con todos los cambios que estamos viviendo a nivel mundial, ¿crees que un escritor deba de documentar y reflejar a través de sus historias los tiempos que vivimos o retarlos y darles forma para distraer a la gente?

Creo que sería muy interesante que se combinaran las dos cosas. Si un escritor documenta lo que está pasando por medio de la literatura y al mismo tiempo logra generar una catarsis y logra convertirse en un impulso y su obra hace eco en las personas, de manera que se cuestionen las coyunturas pues creo que ese es justo el escritor que busca Dharma.

Es un poco como lo que hace Coetzee, su literatura siempre ha tomado los temas más filosos, perennes y universales y los ha aterrizado a la condición humana logrando que nos cuestionemos cosas que los filósofos llevan tratando de resolver desde hace muchos años.

También Ariana Harwicz, Sara Uribe, Antonio Ortuño y Fernanda Trías son así.




¿Qué es lo que has estado leyendo y en las palabras de qué autores has encontrado un escape o una forma de sanación emocional?

Estoy regresando a una antología de poesía que tengo de José Watanabe. Los peruanos tienen algo en su poesía que de cierta forma me cura el alma y me hace sentir mucho mejor.

Desde la parte narrativa el libro de Lilián López Camberos me encanta, la verdad es que cada que lo releo me sigue impactando como la primera vez que lo leí. Es un libro que me hace cuestionarme muchas cosas, desde mi persona como hombre hasta cómo la condición humana muchas veces tiene que dejar los miedos de lado para poder seguir viviendo. Creo que justo eso ahora en la pandemia queda perfecto.

¿Cuál fue el primer libro que publicaron?

Estacional Aldebarán de Rosa Durán, un libro de poesía.


Tres libros que nos recomiendes ahora.

Delta de Sol de Lucía María, Mátate, Amor de Ariana Harwicz y Un Montón de Escritura para Nada de Sara Uribe.


Librerías favoritas en México.

Casa Tomada, Marabunta y La Polilla.


¿Qué viene para Dharma?

Está por salir un libro de Fernanda Trías que está fenomenal, Nancy de Bruno Lloret, Barrio Lento de Rafael Ferrer y Los Nombres de las Constelaciones de Daniel Espartaco Sánchez.


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