Sobre "Trick Mirror" by Jia Tolentino

Sobre "Trick Mirror" by Jia Tolentino

Navegar el día a día puede llegar a ser un poco abrumador, enfrentarnos a los prismas culturales, las expectativas nuestras y de la sociedad en cuanto a lo que debemos de hacer, cómo debemos de comportarnos y cómo debemos vernos, esto combinado con los problemas socio-políticos del 2020, la era de Trump y la ansiedad derivada de estar todo el día comparándonos en redes sociales a veces puede llegar a sentirse demasiado, incluso, en un mundo donde supuestamente estamos tan “conectados”, la realidad es que la mayoría de las veces me siento sola.


Encontrar una voz con la que te identifiques dentro del mar de autores, escritores y reporteros puede ser una tarea muy difícil, sin embargo desde la primera vez que leí un artículo de Jia en The New Yorker me sentí completamente atraída a ella. Su completa honestidad es refrescante, además de que tiene un aspecto muy peculiar de contar las cosas, haciéndote sentir completamente involucrada en cualquier tema que toque, siempre con un lado de humor.


Y así es como Trick Mirror funciona como una especie de guía de supervivencia existencial, especialmente para una generación que encuentra muy extraño el navegar por un mundo que cada vez más se adentra en lo absoluto a vivir en línea, generando así una clase de normalidad y aceptación hacia la toxicidad, el horror capitalista, la lucha con el autoestima y el odio que se han incorporado en nuestra existencia cotidiana. Analizando la evolución del Internet, el panorama cambiante del mundo fitness y la industria de la belleza, lo que significa casarse en nuestra actualidad e incluso resume cómo el horror del capitalismo tardío ha mutado en nuestros milenios de estafa actual.


Creo que especialmente para todos los que crecimos en un mundo donde no existía el internet, cada vez nos cuesta más trabajo seguirle el ritmo a la vida que ocurre en línea. Comenzamos por escoger nuestras bandas favoritas y el top de gente que se veía en la página principal de nuestro MySpace, aprendimos a crear comandos para “pimpear” el fondo de nuestro perfil; de ahí migramos a Hi5, después Facebook, Vine, Instagram, Snapchat y ahora intentamos entender la sensación de TikTok sin ridiculizarnos con bailes creados por adolescentes de 14 y 15 años en el intento. - Y hablando de bailes, podemos comentar el abismo que existe entre las coreografías que hacía con mis amigas cuando tenía esa edad y que además se la presentábamos únicamente a nuestros papás como un espectáculo super especial, armando un “escenario” mientras nos poníamos nuestros pants favoritos de Old Navy y tal vez una boa de plumas y lentes oscuros. Y lo comparo con los increíbles movimientos que veo en los TikToks de mi sobrina de 15 años. (adjunto link de un video que explica perfectamente cómo me siento sobre esta diferencia generacional).


El mundo no se detiene y a veces parece incluso que vivimos en una sociedad que hace que sea realmente fácil y placentero seguir adelante con sistemas que sabemos que son corruptos, como el capitalismo, el sexismo y el racismo, mientras que también es difícil y desagradable optar por salir de ellos y casi imposible oponerse a ellos de una manera significativa. Jia lo explica de una forma muy digerible, y aunque a través del libro no plantea una respuesta o acción a tomar ante los problemas que plantea, sí terminé estos ensayos cuestionándome a mi misma ¿qué es lo que voy a hacer ahora? ¿cómo voy a cambiar mi realidad para proyectar un mejor futuro? Y esto creo que es lo mejor que un libro te puede dejar, las ganas de querer cambiar, de ser mejor, no solo para ti si no para el resto del planeta.